jueves, 28 de julio de 2011

Nada




Soy nada. Esta es una verdad incuestionable, no solo avalada por los hechos sino también por la realidad y por la misma verdad en sí. Cada cual puede mirarlo de forma diferente pero la verdad es la misma para todos. Y partiendo de la base de que soy nada, afirmo que todos somos iguales, ni mejores, ni peores, y que en este universo en el que estamos inmersos, yo y tú, apreciado lector, elegimos la realidad que queremos, aunque no seamos conscientes, y el universo tan solo nos complace y se adapta a nuestra elección. No hay elección errónea, tan solo hay una carta muy variada de posibles elecciones y, elegimos la que más creemos necesitar en cada momento, y así, de elección en elección, podemos saltar de una vida a  otra. El error aparece cuando creemos que hemos elegido bien o mal. No hay elecciones buenas o malas, no soy mejor que tú puesto que con esa creencia me separo de ti y perpetúo la maldad. Y si creo que tú eres superior a mi, entonces vuelvo a separarme marcando diferencias, dándole alas a la inferioridad. Nadie es superior ni inferior a nadie por erudito o simple que se crea. La erudición y la simpleza son solo etiquetas que nuestra mente establece para no caer en el vacío, precisamente para ser algo. Justo lo contrario de lo que somos: Nada.