sábado, 17 de mayo de 2008

Relación de ayuda

A lo largo de la vida nos vamos encontrando con personas de todo tipo. Muchas de ellas nunca llegan a significar nada, otras dejan una profunda huella que a veces dura y persiste con el paso del tiempo. Otras veces son personas que han significado mucho pero que luego dejan de tener ese "algo especial" que tenían al principio. Pero de una manera u otra esa personas han formado parte de nuestras vidas; pueden ser personas que nos hayan ayudado o personas a las que hemos ayudado de alguna manera. En mi caso, soy consciente de que una relación de ayuda debe "ayudar" y no entorpecer. Por eso siempre observo cinco premisas antes de lanzarme a la tarea. Por supuesto intento no entrar si la persona no lo pide, aunque reconozco que a veces es dificil.
Estas cinco premisas son: Hablaré a su debido tiempo, no a destiempo. Hablaré de verdad, sin falsear. Hablaré suavemente, y no con palabras duras. Hablaré con intención positiva, y no negativa. Hablaré amablemente, sin enfadarme.
Lógicamente, la empatía es fundamental, pero hay que evitar el querer "ponerse en lugar del otro", dado que esto es imposible...

sábado, 10 de mayo de 2008

Alguien dijo

No me enseñes tu tesoro, ayúdame a descubrir el mio.

viernes, 2 de mayo de 2008

Soltar. Saldar los asuntos pendientes.

Hoy ha sido un gran dia. He hablado con alguien a quien quiero mucho y de quien me había alejado de forma incomprensible pero real y dolorosa. He podido sincerarme con ella y sentirme dichoso y en paz conmigo mismo. Hoy, verdaderamente, he podido comprobar que no hay nada más gratificante que poder resolver los asuntos que muchas veces tenemos pendientes con personas a las que queremos pero que, por miedo, vergüenza, rabia o cualquier otro sentimiento, emoción, idea o pensamiento lo vamos postergando. Y no tenemos más que una vida, por tanto ¿No es mejor resolver esos asuntos pendientes ahora? ¿Por qué llevar ese lastre con nosotros, si al final nos vamos a arrepentir de no haberlo hecho antes? Las cosas se dicen o se resuelven cuando hay vida, eso nos permite morir en paz, nos permite “irnos” ligeros de equipaje.

Y a ti, que se que ahora me estás leyendo, te doy las gracias por haber estado ahí, te doy las gracias por ser mi amiga y el haberme facilitado ese “trabajo” que tenía pendiente contigo.

Gracias de todo corazón.