martes, 26 de febrero de 2008

La atención


Muchas veces hago las cosas sin prestar atención. Esta es una forma de no vivir. Hago cosas mientras pienso en otras; de esta manera me pierdo el momento presente. Sueño despierto y me pierdo la realidad del ahora.
Alguien me dijo un día: "Mientras estés comiendo, sólo come, mientras estés paseando, sólo pasea, mientras estés amando, sólo ama...porque cuando comes y no estás en ello, cuando paseas y no estás en ello, cuando amas y no estás en ello, nunca podrás apreciar los infinitos matices que te ofrece la vida en ese precioso instante".
Tenía razón...

2 comentarios:

fuego dijo...

Y yo te corroboro, y además te pido que si aprendes la formula de la atención me la concedas para un ratito.A mi ya empiezan a decirme que estoy en el mundo de yupi, últimamente más, pero yo creo que el problema viene porque lo que hacemos no nos interesa o nos gusta, entonces acabamos en nuestro mundo interior y es cuando nos perdemos lo de afuera.
En otras ocasiones me centro tanto en lo que hago que aunque parezca estar en mi mundo no es así. no me he llevado sustos de esta manera... Aunque últimamente no es precisamente por estar muy centrada.

Antonio dijo...

Ahhh!, la fórmula...quizás sea la constancia, el propósito de prestar atención en todo lo que se hace por el mero hecho de hacerlo, nos guste o no. No lo sé.Quizás tengas razón, que ponemos más atención a lo que más nos gusta y menos a lo que no. En cualquier caso, si descuidamos nuestra atención siempre nos puede caer un ladrillo en la cabeza ;-<)